¡Hola de nuevo! Lo primero que tengo que hacer es pedir perdón por llevar tres meses sin postear nada, pero entre los exámenes de junio y de septiembre y la pereza de julio y agosto... Pues eso.
¿Os acordáis del post que hice en mayo titulado Las películas del verano? Pues bien, hoy intentaré establecer otra clasificación, de manera que podáis ver cuáles son, a mi parecer, las mejores películas de este verano. Por supuesto, en el ranking voy a incluir las películas que yo haya visto, así que si me dejo alguna ya sabéis, comentádmelo. Y si no estáis de acuerdo en el Top Ten, también. Vale, allá vamos.

1. Ratatouille.
Sí, amigos, Ratatouille está en primer lugar. ¿Por qué? Bueno, por un motivo muy simple: es la mejor película del verano. En el momento cinematográfico en el que vivimos, en el que premia el cine barato e insípido con ansias de generar dinero, Pixar nos ofrece un filme para saborear el cine, y nunca mejor dicho. Los que la hayáis visto (¡¿por qué no?!) seguramente no me entenderéis o creeréis que tengo una extraña aversión por las películas infantiles, pero me remito a mi prueba fundamental para reafirmar lo que digo: la película en sí. Gustará a los pequeños porque es divertida y tiene personajes peculiares, situaciones espectaculares, etcétera. Pero gustará más a los mayores, porque Ratatouille recupera la esencia de los clásicos de Disney. En este caso, el director Brad Bird nos plantea una serie de cuestiones humanas (cualquiera puede hacer arte, la tolerancia o incluso el papel de los críticos, con un discurso de Ego simplemente brutal) entre unos personajes delimitados perfectamente por el guión, una puesta en escena abrumadora (Pixar demuestra que es, de lejos, la mejor productora en tres dimensiones) y una historia originalísima. En definitiva, una obra maestra. Aquí os dejo con nueve minutos de ella (esperad un minuto a que Bird deje de hablar):

2. El Ultimátum de Bourne.
Muy cerca de Ratatouille encontramos la tecera parte del agente más famoso del siglo XXI (James Bond ya ha quedado atrás). En El Ultimátum de Bourne se nos ofrece más de lo mismo, pero cuando lo que se nos ofrece por segunda vez (es la segunda Burne de Greengrass) se trata de uno de los mejores ejercicios fílmicos de esta década y una de las mejores películas de acción desde que se creó el celuloide, no te puedes quejar (¿no?). Esta tercera entrega supera con creces a su antecesora: Damon es el Bourne perfecto, los secundarios (Joan Allen, Julia Stiles, David Strathairn...) bordan su papel, el guión adaptado de Tony Gilroy es estupendo (aunque chirrie un poco en algunos pocos momentos, en los que Bourne toma decisiones desacertadas, aunque... no sé, quizá lo hizo queriendo, para que Bourne pareciese más humano...) y las escenas de acción son realistas al cien por cien. Vedlo vosotros mismos:

3. La Jungla 4.0.
La vuelta de John McClane de la mano de Len Wiseman (director de las dos Underworld, Men in Black y Godzilla) era vista con una mezcla de nostalgia y escepticismo por los seguidores de la saga, aunque finalmente no podrán quejarse visto el resultado. La Jungla 4.0 es una excelente película de acción que combina modernidad (el 60% de lo que se dice en el filme tiene que ver con ordenadores, satélites y demás aparatos) y el toque de sencillez con personalidad del personaje encarnado por Bruce Willis. Espectacularidad a raudales y puro entretenimiento en esta película. Un ejemplo:

4. Transformers.
Algunos podrán pensar que la película dirigida por Michael Bay es insulsa, absurda, sin argumento, sin reflexión alguna... Y yo respondo: pues sí. Pero, ¿en algún momento Transformers prometió argumento, contenido moral o reflexión sobre algo? Bueno, estoy de acuerdo en que el intento de colocar alguna frase con apariencia de interesante ("Sin sacrificio no hay victoria") resulta un poco ridículo. Michael Bay nos da lo que ofrece, aunque se nota la mano de Spielberg, productor, para evitar que a Bay de le vaya de las manos el proyecto... Bromas aparte, Transformers es una película de acción muy digna, con espectacularidad a raudales y una candidatura a los Oscars más que segura: mejores efectos especiales.

5. Harry Potter y la Órden del Fénix.
La quinta entrega del mago encarnado por Daniel Radcliffe convence, y lo hace porque es la más novedosa de las cinco. No digo la mejor (la tercera, de Alfonso Cuarón, sin duda alguna), digo la más novedosa. ¿Por qué? Porque David Yates imprime un ritmo frenético que hace que la película te enganche de principio a fin, porque la banda sonora a cargo del novato Nicholas Hooper resulta excelente, porque Daniel Radcliffe por fin parece capaz de actuar de manera decente y porque los secundarios son escuderos de lujo. Todo esto hace que el listón de las películas de Harry vuelva a subir, y como Yates también dirigirá la sexta parte, el futuro del joven mago es muy prometedor.

6. Shrek 3, por intentar ser una historia. Shrek 2 era una pantomima con dos chistes interesantes, Shrek 3 es una historia con tintes dramáticos y momentos realmente divertidos, al más puro estilo de la saga del ogro verde.

7. Los Cuatro Fantásticos 2: El Nacimiento de Estela Plateada. Después del fracaso de la primera parte, que la segunda fuese mejor era un objetivo fácil de conseguir a priori, y la verdad es que el director Tim Story lo ha conseguido. Por cierto, muy buenos los efectos especiales de WETA Design (los que crearon a Gollum) con el Silver Surfer.

8. Piratas del Caribe: En el Fin del Mundo. Por la decepción que supone que una de las mejores sagas de aventuras de la historia se eche al traste por una películas demasiado larga, demasiado simple y hecha con demasiada prisa. Lo único bueno de la película, la escena en "el infierno" y los últimos 25 minutos de metraje, eso sí, espectaculares.

9. Spider-Man 3. Decepción en mayúscula. Podría ser una buena película de acción y tal, pero es que es una película de Spider-Man y el listón está muy alto. Además, la trama era lo suficientemente jugosa como para sacarle un gran partido (el hombre araña con el traje negro, el lado oscuro de Peter Parker, Venom...), y Sam Raimi lo sabía. Lo único bueno de la película: cómo no, los efectos especiales,

10. The Simpsons: La Película. Sinceramente: no la he visto, porque me parece que pagar 6 euros por ver un capítulo de una hora de esta fabulosa serie es desperdiciar el dinero...

Hasta aquí llega la clasificación de este verano. Y como os he dicho antes, si queréis corregir o comentar algo, hacedlo sin tapujos.